ORIGEN
Las dos partes de la Biblia, llamados Viejo y Nuevo Testamento, que incluyen los 66 libros, fueron escritas originalmente en tres lenguas: Griego, hebraeo y arameo. La mayor parte del Antiguo Testamento fue escrito en hebreo, y pocos textos en arameo. En la época en que fue escrito el Nuevo Testamento, la lengua más hablada era el griego y, por eso, él fue redactado en este idioma.

Para hacer una traducción confiable de los textos bíblicos es necesario tener acceso a los originales del libro. Pero, ningún manuscrito original fue encontrado hasta hoy. La base para la traducción de lo que actualmente leemos, son copias encontradas en expediciones arqueológicas.

La Biblia Stuttgartensia, publicada por la Sociedad Bíblica Alemana, es utilizada por la Sociedad Bíblica de Brasil (SBB) para la traducción del Viejo Testamento. Ya para el Nuevo Testamento, es utilizada la The Greek New Testament, editada por las Sociedades Bíblicas Unidas.

Estas son las mejores y más confiables traducciones disponibles de los textos escritos en hebreo y griego.

Bíblia Stuttgartensia

EL ANTIGUO TESTAMENTO
Muy antes de Cristo, las personas ya cultivaban el hábito de documentar las historias de sus vidas y también sobre la relación con Dios. Así, escribas, sacerdotes, profetas, reyes y poetas del pueblo hebreo mantuvieron la historia de su vida a través de los tiempos.

Como daban mucho valor a estas historias, varias copias de esos manuscritos originales eran hechas, pasando de generación en generación. Con el pasar de los años, todos los registros fueron reunidos formando colecciones llamadas La Ley, Los Profetas y Las Escrituras.

“La Ley” contenía los primeros cinco libros de nuestra Biblia. Ya “Los Profetas”, incluían Isaías, Jeremias, Ezequiel, los Doce Profetas Menores, Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel y 1 y 2 Reyes. Y Las “Escrituras” reunían el gran libro de poesía, los Salmos, además de Proverbios, Job, Ester, Cantar de los cantares de Salomon, Ruth, Lamentaciones, Eclesiastes, Daniel, Esdras, Nehemias y 1 y 2 Crónicas. 

Un Concilio Judaico ocurrió alrededor del 95 d.C, en Jamnia; pero estas tres colecciones no habían sido finalizadas.

En la época, los libros eran escritos en pergaminos, hechos con piel de cabra, donde los escribas hacían copias cuidadosas de los textos. Generalmente, cada libro era copiado en un pergamino separado, pero la Ley solía ser copiada en dos pergaminos.

El idioma usado para las copias era el hebreo, de la derecha a la izquierda. Algunos pocos capítulos eran escritos en arameo, un dialecto local.

En 1947, fue descubierto en una caverna próxima al Mar Muerto, juntamente con otros documentos, el pergamino de Isaías, que debe ser el más antiguo texto bíblico del Antiguo Testamento escrito en Hebreo.

Él se parece mucho con el pergamino utilizado por Jesus en la Sinagoga, en Nazaret, y los estudiosos creen que él fue escrito durante el siglo II a.C.

Trazo de los Manuscritos del Mar Muerto

O NOVO TESTAMENTO
En el inicio de la Iglesia Cristiana, el apóstol Pablo solía escribir cartas para algunos pueblos y comunidades que creían en el mensaje predicado por él. Estas personas preservaron estas cartas con mucho cuidado e inmediatamente pasaron a que sean leídos y utilizados por otros pueblos. Así, estas cartas comenzaron a ser copiadas, circulando por varias partes, alcanzando los nuevos miembros de la iglesia que crecía cada día.

Pablo redactó también cartas de motivación al pueblo y sermones, y ellas alcanzaban otros lugares de la misma manera, a través de reproducciones. De esta manera, a través del deseo de enseñar a los nuevos cristianos y relatar el testimonio de los discípulos en relación a la vida y a la relación con Cristo, resultaron en la escritura de los Evangelios.

El más antiguo fragmento del Nuevo Testamento que hoy conocemos, fue un pedazo de estas copias, hecha en papiro, escrita en el siglo II d.C. En él están algunos tramos del Libro de Juan 18: 31-33, además de otras partes encontradas en los versículos 37 y 38.

En los últimos cien años, fue encontrada una gran cantidad de papiros contiendo textos del Nuevo Testamento, y el texto escrito en griego del Antiguo Testamento.

TRADUÇÕES
La Biblia es el libro más traducido, distribuido y leído en el mundo; y, desde su origen, fue considerada sagrada y de gran importancia, por contener enseñanzas actuales y de ayuda para la humanidad. Por eso, pasó a ser traducida para a varios idiomas y dialectos, siendo encontrada hoy en el mundo en más de 2.000 lenguas diferentes.

Se cree que la primera traducción de la Biblia fue elaborada entre 200 y 300 años antes de Cristo. Los judíos que vivían en Egipto no entendían el hebreo, entonces hubo la necesidad de traducir el Antiguo Testamento para el griego.

Pero no eran sólo los judíos que vivían en otro país que encontraban dificultades – Los judíos que vivían en la Palestina, fueron esclavos por mucho tiempo en la Babilônia y ya no hablaban el hebreo, así también necesitaban de esta traducción.

Esta primera traducción fue hecha por 70 sabios de la época, y se llamó Septuaginta (o Traducción de los Setenta). Ella contiene siete libros que no fueron incluidos en la colección hebraica, porque no habían sido inscritas cuando la lista oficial del Antiguo Testamento fue hecha, a finales del siglo I d.C. Estos libros son llamados de apócrifos o deuterocanónicos, y eran utilizados por la iglesia primitiva.

Esta traducción fue utilizada en las sinagogas de todas las regiones del Mediterráneo, y era un instrumento fundamental usado por los discípulos de Jesus para enseñar sobre Dios.

Con el transcurrir de los años, otras traducciones comenzaron a ser hechas por cristianos, en nuevas lenguas como copta (Egipto), etíope (Etiopía), siríaca (norte de la Palestina). La traducción hecha en latín fue la más importante de ellas, especialmente por ser muy utilizada en el Occidente.

Como habían muchas traducciones y versiones parciales en latín, en 382 d.C, el obispo de Roma nombró el intérprete Jerónimo, para hacer una traducción oficial de las Escrituras. Para realizar un buen trabajo, Jerónimo vivió por 20 años en la Palestina: estudió hebreo con rabinos famosos y examinó todos los manuscritos que encontró.

Su traducción fue conocida como Vulgata, o sea, hecha en lenguaje simple, para personas comunes. Aunque no haya sido bien aceptada en el comienzo, esta traducción se hizo el texto oficial del cristianismo occidental, alcanzando también todas las regiones del Mediterráneo y el Norte de Europa.

El conflicto ocurrido entre los cristianos europeos con los invasores godos y hunos, destruyó gran parte de la civilización romana. Los monasterios fueron utilizados como refugio y así el texto bíblico fue preservado por muchos siglos, especialmente la Biblia en latín, en la versión de Jerónimo.

No se sabe como la Biblia llegó hasta las Islas Británicas, pero misioneros llevaron el evangelio para Irlanda, Escocia e Inglaterra; y se cree que habían cristianos en el ejército romano que estuvo en estos lugares en el segundo y tercer siglos después de Cristo. La traducción más antigua en la lengua del pueblo de esta región es la de Bede. Se cuenta que cuando él murió, en 735, él estaba dictando la traducción del Evangelio de Juan, pero ninguna traducción llegó hasta nosotros.

LAS PRIMERAS ESCRITURAS IMPRESAS

A mediados del siglo XV, un ourives alemán, llamado Johanner Gutemberg desarrolló el arte de imprimir textos, utilizándo una prensa. El primer libro que él imprimió con ese nuevo equipamiento fue la Biblia en latín.

De esta forma, copias impresas decoradas pasaron a competir con las escrituras a la mano. Inicialmente esta nueva técnica fue utilizada para imprimir Biblias en seis lenguas antes del 1500: alemán, italiano, Frances, checo, holandés y catalán. Y, hasta mediados del siglo XVI en español, danés, inglés, sueco, húngaro, islandês, polonés y finlandés.

Pero todas estas traducciones estaban vinculadas al texto en latín. En el inicio del siglo XVI, los textos escritos en griego y en hebraico comenzaron a llegar a Europa Occidental, así los sacerdotes europeos pudieron apreciar estos manuscritos.


En este periodo, Erasmo de Roterdã fue de extrema importancia por haber ayudado los sacerdotes en la comprensión de los textos en los dos idiomas. Él fue profesor en la Universidad de Cambridge, en Inglaterra y, en 1516, lanzó una edición del Nuevo Testamento en griego, paralelamente la traducción en latín.

Fue a partir de esta época, que los estudiosos de Europa Occidental tuvieron acceso al Nuevo Testamento en la lengua original, aunque los manuscritos que él utilizó eran recientes, por lo tanto no eran un 100% confiables.

Fuente: http://www.sbb.org.br 
Edición: Francis Matos


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